Manuel Pinto

Manuel Pinto fue el hermano mayor de mi padre, Ernesto. Mi tío falleció aun siendo un niño, me parece que a los ocho años de edad, producto de una meningitis. De él nunca supe mucho. Sólo que nació y murió en el Perú. Dudo mucho que mi tío Manuel, a su corta edad, haya tenido la oportunidad de conocer otros horizontes, como sí lo hizo, y con gran pasión, mi padre.

               Tampoco tengo demasiada información de la historia de la familia de mi padre y eso no es del todo malo, porque a mí que me encanta la genealogía, me permite divagar un poco en una historia hecha de migraciones que, definitivamente, deben de haber estado plagadas de aventuras, riesgos y sueños y cuyas enseñanzas han sido transmitidas a través de esa consciencia inmaterial que atraviesa el tiempo y el espacio.

Huis de Pinto – Ámsterdam
http://www.huisdepinto.nl/

               Mi historia favorita es aquella que se remonta a la época de los esclavos israelitas en Egipto, donde se encontraron con los etíopes y de cuya confluencia surgiría una rama judía-sefardí de los Pinto que luego se estableció en Portugal. Los negocios de los Pinto sefardíes florecieron en la península Ibérica hasta que la intolerancia religiosa los llevó a instalarse en la próspera Flandes del siglo XVII y posteriormente en Holanda. Allí el hijo pródigo de la familia, Isaac Pinto, llegó a ser el asesor financiero del príncipe Guillermo IV de Holanda y administrador principal de las gigantescas compañías de las Indias Orientales y Occidentales; incluso se opuso en diálogo directo a Voltaire acusándolo de antisemita.  Un testimonio actual de este recorrido puede ser visto en las calles de Ámsterdam, donde la Huis De Pinto (Casa de Pinto) funciona hoy como un efervescente centro cultural que aconsejo incluir en su recorrido a cualquier visitante de esa fantástica ciudad.

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               Manuel Pinto nació en Portugal en 1681 y fue el sexagésimo séptimo Gran Maestre de la Orden de San Juan, orden que gobernó la isla de Malta desde 1530 hasta 1789, cuando fue ocupada por la Francia napoleónica. El gobierno de Manuel Pinto de la isla de Malta fue largo, desde el 18 de enero de 1741 hasta el 23 de enero de 1773, cuando murió en La Valeta a los 91 años de edad, sin duda tras una vida excepcionalmente longeva para la época y habiendo marcado por varias generaciones a los habitantes de las islas maltesas.

Manuel Pinto da Fonseca.
http://theknightsofmalta.com/

               De él hay muchísima información disponible para descubrir en los libros de historia, así como para evidenciar en las calles de la Valeta y otras ciudades de Malta. Fue alguien particularmente liberal para su época, que promovió profundos cambios al estilo de vida local. Introdujo el arte barroco que hoy se aprecia en muchos rincones de la isla y construyó l’Auberge de Castille, edificio emblemático de la capital maltesa que hoy funge como despacho del Primer Ministro. También desarrolló la idea de añadir comercios minoristas en los almacenes del puerto, convirtiendo a La Valeta en una plaza aún más atractiva para el comercio en el mediterráneo. Hoy el Waterfront Pinto es una zona de esparcimiento muy viva cercana al muelle de cruceros. También apadrinó al entonces pueblo de Qormi y lo elevó a estatus de ciudad otorgándole su escudo de armas, por lo que hoy es conocida como “Città Pinto”.  Sin embargo, quizás su mejor legado es la fundación de la Universidad de Malta en 1769, hacia el final de su vida.  

Waterfront Pinto – La Valeta
Foto de Wikimedia Commons

               Si alguien crease hoy la ruta “Manuel Pinto” para visitar La Valeta, e incluso otras ciudades de Malta, probablemente conseguiría captar el apogeo de la administración de la Orden de San Juan y recorrer muchos puntos de interés de este país cargado de historia.  

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Manuel Pinto soy yo. Es un poco una trampa, puesto que Manuel es mi segundo nombre, en honor a mi tío que nunca conocí y la verdad es que absolutamente nadie me llama así. Pero es mi nombre y sinceramente es un nombre que se porta con facilidad en Malta, donde inmediatamente te asocian con ese ilustre gobernante de gran influencia y, claro, también está el detalle que la pronunciación castellana de “Joaquín” – con la “J” marcada – parece demasiado compleja y exótica para el habla local – y eso que el maltés es un idioma bastante retador –.

Atardecer en Għar Ħanex //Torri Tal-Ħamrija (Qrendi, Malta)
Créditos de la foto: mi esposa Aimeé 🙂

Para mi gran sorpresa, llegué a vivir a esta isla un 18 de enero, exactamente 278 años después que iniciara el gobierno de mi tocayo y tátara tátara «tío abuelo» Manuel. Este es el quinto país en el que voy a vivir en mis 34 años de edad y es la décimo quinta vez que me mudo – casi a un ritmo de promedio de 2 años por casa -. Me gusta pensar que estoy viviendo la vida nómade que mi tío y también tocayo Manuel no pudo vivir por fallecer a su corta edad.

La «Trifuerza»

Es extraño que piense en él, porque la verdad no ha estado nunca demasiado presente en las historias familiares y porque hasta ahora nunca había sentido su presencia. Pero hacía falta que se activara la trifuerza (los Zelda lovers me entenderán) de los Manuel Pinto para reflexionar sobre estas conexiones. Es el primer gran efecto de Malta en mí.

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Escudo de los Pinto de Fonseca – las medias lunas representan las cinco victorias de la familia contra los otomanos

               Es probable que la familia Pinto etíope-israelita-sefardí, la familia Pinto holandesa, la familia Pinto maltesa y la familia Pinto peruana no tengan nada en común. Pero aún no he investigado lo suficiente como para negarlo. Así que prefiero vivir con esa interrogante – ignorancia le dicen – y soñar que algunos antepasados curiosos y amantes de las aventuras y el aprendizaje emprendieron una travesía que me toca a mí continuar. Parece que Malta, para un Manuel Pinto como yo, is the right place to be.

Un comentario sobre “Manuel Pinto

  1. Es infinitamente maravilloso y delicioso leer tus artículos o ensayos,la forma y el fondo me llenan de felicidad. Mas comentarios van por correo. Gracias Joaquín.

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